Para acompañar la narración anterior, aquí van las fotos ;)
9.04.2007
entender y acostumbrarse
Así es, entramos a Bulgaria, las fábricas al rededor abandonadas, ciudades, pueblos, estaciones de trenes vacías, la gente tiene que irse... no sé cuáles son las cifras de migración y población flotante en Bulgaria, pero sí se nota la diferencia de este país con otros de Europa. La gente se preguntaba, Bulgaria, para qué? qué hay ahí? Nosotros pensábamos, a qué famoso conocemos de Bulgaria? Bueno, los Búlgaros le ganaron a los mexicanos en fut en penales en un mundial, el portero estaba calvo y tenía peluquín, y claro Stoikov, ese futbolista es de Bulgaria, si si, muy bien.
Llegamos a Sofia una ciudad grande, diversa, fuimos a buscar la oficina de información dentro de la estación de trenes y nos encontramos con una señora un poco neuras atendiendo, lo primero que decía es: siéntate, qué no ves que estoy ocupada, ahora te atiendo, y pues así fue como pasamos como 30 min en esa oficina, consiguiendo un mapa, buscando en él los hostales, preguntando sobre el tipo de cambio y cómo podíamos ir de Sofia a Varna...
Obtuvimos nuestro mapa, con letras en abecedario latino, y no contábamos con que los nombres de las calles vendrían en rumano, una extraña mezcla de ruso, griego y algo al revés, parece como si las letras estuvieran de cabeza...
Así encontramos un hostal en donde los demás hospedados no salieron por lo que vimos, ni una sola vez del lugar, qué estarían esperando???
Empezamos a recorrer la ciudad, y nos perdimos, bueno, he de aceptar, me perdí, hacía calor, estaba cansada, tenía hambre y las mugres calles en otro idioma estaban causando un conflicto total en mi cerebro...
Por fin le fuimos captando, pudimos recorrer casi todos los puntos de interés, comer unos ricos dulcesitos, un rico café, una rica cena con un como queso frito con pollo y salsa de champiñones creo, y unas sopas muy ricas de mil y un cosas combinadas, carnes frías, verduras, legumbres.... sopa de yogurth con pepino, ensaladas.
Y vimos como de iglesias ortodoxas, mezquitas, palacios neoclásicos, edificios estilo ruso comunista pasaban a nuestro alrededor. Yo estaba impresionada por las diferencias, por la simbiosis, entre estilos arquitectónicos, por los menús inentendibles, los volantes que podrían haber sido de cualquier cosa, por la cantidad de casinos en las calles grandes, por los gritos de las personas, por el calor que nos rodeaba y las llenaderas de agua en donde la gente lleva sus garrafones para surtirse en serio... las ruinas romanas, otomanas, griegas, tantas cosas en una ciudad tan enredada, las calles parecían letras de su alfabeto, las escaleras eran las pequeñas comas entre los caminos.
Realmente me gustó Sofia, me empecé a acostumbrar a su idioma raro cuando ya estábamos por irnos, con una señora que se puso a explicarnos cómo llegar a unas ruinas a las que ya no fuimos, yo estaba segura que le entendía, pero ya sólo quedaban otros dos días en Bulgaria y no precisamente en la capital, pero esa es otra historia....
Llegamos a Sofia una ciudad grande, diversa, fuimos a buscar la oficina de información dentro de la estación de trenes y nos encontramos con una señora un poco neuras atendiendo, lo primero que decía es: siéntate, qué no ves que estoy ocupada, ahora te atiendo, y pues así fue como pasamos como 30 min en esa oficina, consiguiendo un mapa, buscando en él los hostales, preguntando sobre el tipo de cambio y cómo podíamos ir de Sofia a Varna...
Obtuvimos nuestro mapa, con letras en abecedario latino, y no contábamos con que los nombres de las calles vendrían en rumano, una extraña mezcla de ruso, griego y algo al revés, parece como si las letras estuvieran de cabeza...
Así encontramos un hostal en donde los demás hospedados no salieron por lo que vimos, ni una sola vez del lugar, qué estarían esperando???
Empezamos a recorrer la ciudad, y nos perdimos, bueno, he de aceptar, me perdí, hacía calor, estaba cansada, tenía hambre y las mugres calles en otro idioma estaban causando un conflicto total en mi cerebro...
Por fin le fuimos captando, pudimos recorrer casi todos los puntos de interés, comer unos ricos dulcesitos, un rico café, una rica cena con un como queso frito con pollo y salsa de champiñones creo, y unas sopas muy ricas de mil y un cosas combinadas, carnes frías, verduras, legumbres.... sopa de yogurth con pepino, ensaladas.
Y vimos como de iglesias ortodoxas, mezquitas, palacios neoclásicos, edificios estilo ruso comunista pasaban a nuestro alrededor. Yo estaba impresionada por las diferencias, por la simbiosis, entre estilos arquitectónicos, por los menús inentendibles, los volantes que podrían haber sido de cualquier cosa, por la cantidad de casinos en las calles grandes, por los gritos de las personas, por el calor que nos rodeaba y las llenaderas de agua en donde la gente lleva sus garrafones para surtirse en serio... las ruinas romanas, otomanas, griegas, tantas cosas en una ciudad tan enredada, las calles parecían letras de su alfabeto, las escaleras eran las pequeñas comas entre los caminos.
Realmente me gustó Sofia, me empecé a acostumbrar a su idioma raro cuando ya estábamos por irnos, con una señora que se puso a explicarnos cómo llegar a unas ruinas a las que ya no fuimos, yo estaba segura que le entendía, pero ya sólo quedaban otros dos días en Bulgaria y no precisamente en la capital, pero esa es otra historia....
9.01.2007
andanzas en el tren
Empezaba entonces nuestro primer viaje en tren por terrenos desconocidos.
Atenas-Thesaloniki-Sofia....
El primer tren bastante bien, asientos cómodos, aire acondicionado para los 4o y tantos grados de calorcito, muchos turistas y algunas otras personas que nos llamaron la atención.
A unos asientos al lado de nosotros se sentaron una señora de como unos 40 años y su hija de unos 14 años, bueno, eso supusimos. Atrás de ellas se sentó un hombre de unos 35 años militar de grecia (supusimos), y atrás de nosotras 3 griegas de como nuestra edad, muy fashion.
Así nuestras teorías de suposición empezaron.
La niña se quedaba viendo y analizando a las chavas griegas, como con ojos de "yo quiero ser como ellas", unos minutos después, ella comenzó a platicar con el militar e incluso se pasó al asiento de atrás para platicar más agusto con él. La mamá dudó por algunos instantes de ese señor y decidió preguntarle algunas cosas. Después de un rato, la niña le enseñaba dibujos al militar y la mamá de pronto comenzó a llorar, la niña le trajo pañuelos para que se limpiara, le preguntó cosas, pero la mamá seguía igual, la niña se cansó y se volvió a sentar junto al militar. Llegamos a Thesaloniki y mientras esperábamos en la estación para nuestro siguiente viaje vimos a la niña alejarse de la mamá para fumar un cigarrito, luego la mamá la fue a buscar y ella hizo como que no estaba haciendo nada malo... Nos quedamos pensando en toda su vida, haciendo teorías de dónde podrían ser, a dónde se dirigían, por qué lloraba la mamá, qué onda con el militar, con su papá, y así...
Pasaron las horas, esperamos en los andenes de los trenes, la gente se subía en trenes y nosotros esperábamos pacientemente a un tren que imaginábamos parecido al anterior.
De pronto vimos que la gente se iba hacia más atrás y se subía a un tren que no parecía ser el nuestro, así que fuimos a ver. Sus vagones obscuros, la gente fumando y asomándose por las ventanillas, mucha gente gritando, niños llorando, ningún encargado de la revisión de boletos y muchos turistas despistados. Dos hombres se nos acercaron a decirnos algo, no les entendíamos mas que el número 10, pero qué significaba, quién lo sabe... Así preguntamos cuál era nuestro vagón y nos dijeron, aquel, el más obscuro, el más lleno, el más sospechoso.
Subimos, yo iba al frente, analizando cada vagón, viendo espacios vacíos, tripulantes, señoras, gente fumando, hombres gritando, vi uno, dos chavas, un señor de cabello canoso, un chavo tronadon y dos espacios libres.
Nos sentamos, y yo dije, me temo que no voy a dormir nada en este viaje, sentados, con el chavo fumando, las chavas medio sospechosas, mucha gente en el pasillo, creo que no.
A eso de las 2am el tren se detuvo, enmedio de la nada, se separó la locomotora y comenzó la espera por 2 horas en el llano... pasaron por nuestros pasaportes y se los llevaron, al igual que el del chavo, pero los otros los dejaron ahí... pasaron 2 horas, nos movimos tantito, regresaron nuestros pasaportes, y se quedó parado otro rato. Mientras tanto varios dormimos, yo logré pegar el ojo por un rato largo.
Ah, se me olvidaba que las ventanas del vagón no funcionaban, se cerraban a cada rato, logramos atorarla con mi cinturón y asunto solucionado, pero el olor de cigarro, la incomodidad de ir sentada y la desconfianza pues como que no me dejaban dormir mucho más.
A eso de las 3 pasamos por un pueblo en Bulgaria, había muchos policías impidiendo el paso a otras personas que estaban en la estación, señores gordos gritando, mujeres con niños en brazos gritando muy fuerte, empujones, lámparas... Las chavas que iban a nuestro lado se prepararon para salir en esa estación, de hecho, preguntaron si no había algún policía en nuestro vagón y salieron muy sigilosamente del tren, creo que corrieron hacia el lado contrario para que no las vieran los policías... Fuerno como 15 min ahí, el Búlgaro intentó despertar a Iván, y yo también, para que viera lo que ocurría, pero creo que estaba en el sueño más profundo.
Avanzó el tren y descubrí que el señor canoso era griego, que hablaba inglés porque había vivido en Estados Unidos, resultó que el chavo era de Bulgaria, hablaba un poco de griego porque trabajaba en Grecia y entonces se convirtió en una plática sobre qué es lo que las chavas podrían estar haciendo en ese lugar, por qué se habrían bajado de esa manera. Según ellos ese lugar es conocido por ofrecer a las mujeres jóvenes, trabajos como prostitutas y papeles de residencia en europa.
Así el Griego nos contó sobre la situación griega en la unión europea, sobre Bulgaria y el abandono de varias ciudades o poblados de ésta, sobre las precauciones que deberíamos de tener en las ciudades de Bulgaria y sobre su vida en general.
Por fin, con 2 horas de retraso llegamos a Sofia, estos dos tripulantes se levantaron y se acercaron a la salida, y a nuestro vagón entraron 3 mujeres que nos empezaron a decir cosas raras, nos bajamos rápido y empezamos nuestra travesía por Sofia.
8.28.2007
de regreso a México
Regresé a una de las ciudades más grandes del mundo, vi desde el avión la gran ciudad en donde vivo, siempre me asombra esa imagen, de vuelta a el tráfico, el ruido, las caras conocidas, el idioma conocido...
Ya tendré tiempo para seguir contando sobre mi viaje, por lo pronto pondré algunas fotos para aquellos que tanto insistieron, todas ellas en atenas.
8.20.2007
entre puras piedras 2...
Así llegó otra mañana calientita en Atenas, las calles estaban medio vacías, era temprano, como las 8 am, fuimos a buscar un lugar para desayunar antes de irnos a la playa... traíamos la cosquillita de cómo sería un mar en el mediterraneo...
Encontramos una cafetería abierta a la mitad del camino... una chava y una señora de edad adulta la atendían, ninguna de las dos parecía hablar otro idioma mas que griego.
Con señas pedimos 2 cafés, dos jugos de naranja y dos panes que se veían y sabían bien ricos (una como rosca-rol con nueces y caramelo y un panqué de nueces) La señora nos hizo señales de que nos fuéramos a sentar mientras hacía las cosas, se olía el rico café griego, en taza pequeña como de express, y hecho en forma de café turco, fuerte, cargadito pero con un sabor dulce y penetrante...Las naranjas estaban dulces y refrescantes. Terminamos de desayunar y yo tuve que hacer una parada técnica en el baño... el café causa un efecto raro en mi estómago siempre.
Por fin tomamos el tranvía, con aire acondicionado y mucha gente con aspecto de ir a la playa, cargando sombrillas, cubetas y palitas, vistiendo ropa tropical sobr sus trajes de baño o bikinis.
Era como una hora de viaje porque el tranvía es un poco más lento de lo que aparenta... Iván iba un poco dormido hasta que vió el mar, se le abrieron los ojos como si fuera un gran pastel de chocolate...
Nos bajamos en la playa glyfaldas, recomendada por varias personas. Pero cuál fue nuestra sorpresa de encontrar una playa llena de piedritas, piedras como de río, y no tener ni toalla, ni sombrillas, ni nada. Pues nos sentamos, colocamos nuestras cosas en un lugar visible y a probar el mar... inmediatamente comenzaron las caras chistosas de sufrimiento, el agua estaba fría, el suelo un poco difícil de caminar, lleno de piedras que te empujaban más al fondo y por lo tanto a enfriarte más parte de tus piernas... Por fin, después de varios minutos de indecisión/coyonería logré meterme a un mar de color azúl obscuro, recordé la película de azul profundo filmada en el mediterraneo... recordé que algunas veces hay tiburones en esas aguas, recordé que no había medusas venenosas como las de australia y dije, bueno, a disfrutar!!! Estuvimos como una hora y media ahí, salimos a tomar un poco de sol, bueno, yo no considero haber tomado poco sol, sino mucho... Y nos fuimos a otra playa, más llena, en donde vendían toallas y demás objetos para la playa. Había bastante gente, la playa tenía menos piedras, tenía más arena supongo artificial, había más niños jugando en el mar, en la arena. Compramos una toalla de la mercedes bentz (o como se escriba), la cual fue muy funcional para el resto del viaje. Estuvimos como una hora ahí porque esa misma tarde nos iríamos hacia Sofia, Bulgaria.
Mientras estábamos en la playa tomando el sol y divirtiéndonos con las pocas olas que había vimos que la comida que ofrecen en las playas griegas no tiene mucho atractivo para dos mexicanos... palomitas, donas, pretzels, elotes hervidos.... dónde quedaron los mangos con chile y limón? El agua de coco? La frutas picadas? Los chicharrones con chile?
Cuando esperábamos el tranvía para regresar al centro de Atenas nos encontramos con un grupo de españoles ya grandes, que estaban tratando de entender cómo comprar boletos para el tranvía... es chistoso que cuando uno les habla en español siempre preguntan, habla español? )diciéndolo lo más lento que puedan) y pues uno contesta, sí, hablo español, soy mexicano/a y dicen ah bien... Y pues estuvieron diciéndonos sus impresiones sobre Atenas... "Nos trajeron a ver puras piedras, piedras sobre piedras, playas con piedras, ruinas, piedras cayéndose.... No es lo que nos interesa, no tienen idea sobre buena comida o buenos lugares... y qué calor, bestia!"
Por eso el título de entre piedras, porque sí, hay muchas piedras en Atenas, pero bueno, tal vez yo no las veo como las ven los españoles....
Regresamos al centro de Atenas, fuimos por un último gyro y nos dirigimos a la estación de trenes que estaba repleta a reventar...
Partiríamos hacia Thesaloniki, la segunda ciudad más grande de Grecia, nuestro punto de partida hacia Sofia.
Nota: he intentado subir fotos del viaje, pero no he podido, seguiré intentando.
Encontramos una cafetería abierta a la mitad del camino... una chava y una señora de edad adulta la atendían, ninguna de las dos parecía hablar otro idioma mas que griego.
Con señas pedimos 2 cafés, dos jugos de naranja y dos panes que se veían y sabían bien ricos (una como rosca-rol con nueces y caramelo y un panqué de nueces) La señora nos hizo señales de que nos fuéramos a sentar mientras hacía las cosas, se olía el rico café griego, en taza pequeña como de express, y hecho en forma de café turco, fuerte, cargadito pero con un sabor dulce y penetrante...Las naranjas estaban dulces y refrescantes. Terminamos de desayunar y yo tuve que hacer una parada técnica en el baño... el café causa un efecto raro en mi estómago siempre.
Por fin tomamos el tranvía, con aire acondicionado y mucha gente con aspecto de ir a la playa, cargando sombrillas, cubetas y palitas, vistiendo ropa tropical sobr sus trajes de baño o bikinis.
Era como una hora de viaje porque el tranvía es un poco más lento de lo que aparenta... Iván iba un poco dormido hasta que vió el mar, se le abrieron los ojos como si fuera un gran pastel de chocolate...
Nos bajamos en la playa glyfaldas, recomendada por varias personas. Pero cuál fue nuestra sorpresa de encontrar una playa llena de piedritas, piedras como de río, y no tener ni toalla, ni sombrillas, ni nada. Pues nos sentamos, colocamos nuestras cosas en un lugar visible y a probar el mar... inmediatamente comenzaron las caras chistosas de sufrimiento, el agua estaba fría, el suelo un poco difícil de caminar, lleno de piedras que te empujaban más al fondo y por lo tanto a enfriarte más parte de tus piernas... Por fin, después de varios minutos de indecisión/coyonería logré meterme a un mar de color azúl obscuro, recordé la película de azul profundo filmada en el mediterraneo... recordé que algunas veces hay tiburones en esas aguas, recordé que no había medusas venenosas como las de australia y dije, bueno, a disfrutar!!! Estuvimos como una hora y media ahí, salimos a tomar un poco de sol, bueno, yo no considero haber tomado poco sol, sino mucho... Y nos fuimos a otra playa, más llena, en donde vendían toallas y demás objetos para la playa. Había bastante gente, la playa tenía menos piedras, tenía más arena supongo artificial, había más niños jugando en el mar, en la arena. Compramos una toalla de la mercedes bentz (o como se escriba), la cual fue muy funcional para el resto del viaje. Estuvimos como una hora ahí porque esa misma tarde nos iríamos hacia Sofia, Bulgaria.
Mientras estábamos en la playa tomando el sol y divirtiéndonos con las pocas olas que había vimos que la comida que ofrecen en las playas griegas no tiene mucho atractivo para dos mexicanos... palomitas, donas, pretzels, elotes hervidos.... dónde quedaron los mangos con chile y limón? El agua de coco? La frutas picadas? Los chicharrones con chile?
Cuando esperábamos el tranvía para regresar al centro de Atenas nos encontramos con un grupo de españoles ya grandes, que estaban tratando de entender cómo comprar boletos para el tranvía... es chistoso que cuando uno les habla en español siempre preguntan, habla español? )diciéndolo lo más lento que puedan) y pues uno contesta, sí, hablo español, soy mexicano/a y dicen ah bien... Y pues estuvieron diciéndonos sus impresiones sobre Atenas... "Nos trajeron a ver puras piedras, piedras sobre piedras, playas con piedras, ruinas, piedras cayéndose.... No es lo que nos interesa, no tienen idea sobre buena comida o buenos lugares... y qué calor, bestia!"
Por eso el título de entre piedras, porque sí, hay muchas piedras en Atenas, pero bueno, tal vez yo no las veo como las ven los españoles....
Regresamos al centro de Atenas, fuimos por un último gyro y nos dirigimos a la estación de trenes que estaba repleta a reventar...
Partiríamos hacia Thesaloniki, la segunda ciudad más grande de Grecia, nuestro punto de partida hacia Sofia.
Nota: he intentado subir fotos del viaje, pero no he podido, seguiré intentando.
8.16.2007
entre puras piedras1...
No me gusta describir las ciudades que conozco, creo que no se pueden definir las ciudades con palabras, y menos si pasas por ahí por unos cuantos días...
Atenas nos acaloró y asombró desde el principio, llegamos a las 10pm, un aeropuerto un poco austero pero un metro demasiado avanzado... supongo, dije yo, es muy nuevo por eso de las olimpiadas... Vagones parecidos a la línea 2 del metro del DF, enlazados entre sí como un gran gusano, pero mucho más ancho, limpio, nuevo y con los avisos de voz grabados en griego, inglés y en el aeropuerto en francés, alemán y español, tal vez olvido algún otro idioma.
Llegamos al centro de Atenas, a Plakas, donde leí en una guía de viaje en el aeropuerto de Londres, que habría muchos hostales más o menos baratos...
La ciudad estaba obscura, las calles son estrechas, el mapa que conseguí, no tenía muchas calles señaladas, y no anoté las direcciones de los hostales... preguntamos en 3 hoteles, 70-120 euros la noche por persona... teníamos que encontrar el hostal... Por fin, encontramos uno, John's Hostel, estaba bien, un cuarto para los dos, con el baño al lado... hacía un calor de los mil demonios y teníamos mucha hambre, así que le preguntamos al encargado en ese momento en el hostal, de un buen lugar, bueno, bonito y barato; y nos recomendó un restaurante donde daban gyros a 1.60 euros!!!! Qué rico probar esos verdaderos gyros, quedé llenísima y olvidé el hecho de que los días pasados había estado un poco inestable del estómago... dije pues que venga lo que venga, pero yo lo voy a disfrutar!!! Comimos el gyro afuera de una de las tantas ruinas de Atenas y después caminamos hacia lo que parecía ser la Acrópolis... pero a la mitad del camino alguien en un tienda nos saludó con un Hola! y pues nos pusimos a platicar, era un cubano, llamado Jesus, llevaba viviendo varios años ahí, trabajando en una tienda de souvenirs y haciendo música, hip-hop latino-cubano, nos dio una muestra de cómo eran sus canciones, sonaba bien, y estuvimos platicado ahí un rato largo, sobre las cervezas de Praga, sobre vivir en Europa, y cosas así...
Al día siguiente recorrimos Atenas, dentro de todo no es una ciudad muy grande, el problema es caminarla bajo el calorón de verano, de 45 grados. Fuimos temprano a todas las ruinas arqueológicas importantes, hicimos bien, porque se llena un chorro de gente... extrañamente el museo de la zona arqueológica estaba cerrado, de hecho un señor preguntó que cuándo abrían y la señora cuidando que nadie pasara dijo, NUNCA, creo que fue algún error de idioma... tal vez se refería a que no abrirían por el momento, o en unos meses, pero eso de nunca???!!! En fin, a nosotros sólo nos dio risa. Ese día también comimos algunos platos típicos de Atenas, o Grecia, una ensalada griega con un rico quesito feta, una ensalada de yogurth con pepino y cebolla, unos jitomates rellenos de cordero y una como lasaña de berenjena y otras cositas (que estaba más rica que los jitomates rellenos), al final nos dieron un postre de regalito, yogurth con duraznos y miel, sabía muy rico. Por la noche, al regresar al hostal, estaba el mismo encargado de la noche anterior, así que platicamos un poco más con él, Stephan, de Serbia, llevaba viviendo 10 años en Grecia, no podía salir de ahí todavía, y nos contó varias cosas sobre el lugar... la migración que hay hacia esos países, la entrada a la comunidad europea, el aparente beneficio que dan los euros, pero que en realidad las cosas eran muy inestables y además todo se había encarecido mucho, sobretodo la vivienda. Así, también nos contó sobre el momento caótico que se vivió durante las olimpiadas, en donde llegaba mucha gente sin reservaciones en hoteles u hostales, que todo había doblado su precio y que él tuvo que esconder a una chava abajo de as escaleras porque ya no había encontrado hostal... y al día siguiete una pareja con su bebé llegaron a pedirle alojamiento y que los acompañó bien lejos a encontrar un hostel... Era un señor muy amable y platicador, cuando le dijimos que somos mexicanos dijo ah Hugo Sanchez!! Acapulco!!! y nos preguntó sobre el clima, los lugares, las playas... así nos contó también sobre el negocio de los abrigos de pieles en Atenas, algo que suena un poco contradictorio por el calor y la gente que visita Atenas, pero al parecer sí tienen mucho éxito a pesar de sus precios altos y de que para qué te podría servir un abrigote en ese calorón????!!!
Para el siguiente día planeamos ir a la playa de Atenas, le preguntamos a Stephan del mejor lugar.... y ese será el siguiente post.
Atenas nos acaloró y asombró desde el principio, llegamos a las 10pm, un aeropuerto un poco austero pero un metro demasiado avanzado... supongo, dije yo, es muy nuevo por eso de las olimpiadas... Vagones parecidos a la línea 2 del metro del DF, enlazados entre sí como un gran gusano, pero mucho más ancho, limpio, nuevo y con los avisos de voz grabados en griego, inglés y en el aeropuerto en francés, alemán y español, tal vez olvido algún otro idioma.
Llegamos al centro de Atenas, a Plakas, donde leí en una guía de viaje en el aeropuerto de Londres, que habría muchos hostales más o menos baratos...
La ciudad estaba obscura, las calles son estrechas, el mapa que conseguí, no tenía muchas calles señaladas, y no anoté las direcciones de los hostales... preguntamos en 3 hoteles, 70-120 euros la noche por persona... teníamos que encontrar el hostal... Por fin, encontramos uno, John's Hostel, estaba bien, un cuarto para los dos, con el baño al lado... hacía un calor de los mil demonios y teníamos mucha hambre, así que le preguntamos al encargado en ese momento en el hostal, de un buen lugar, bueno, bonito y barato; y nos recomendó un restaurante donde daban gyros a 1.60 euros!!!! Qué rico probar esos verdaderos gyros, quedé llenísima y olvidé el hecho de que los días pasados había estado un poco inestable del estómago... dije pues que venga lo que venga, pero yo lo voy a disfrutar!!! Comimos el gyro afuera de una de las tantas ruinas de Atenas y después caminamos hacia lo que parecía ser la Acrópolis... pero a la mitad del camino alguien en un tienda nos saludó con un Hola! y pues nos pusimos a platicar, era un cubano, llamado Jesus, llevaba viviendo varios años ahí, trabajando en una tienda de souvenirs y haciendo música, hip-hop latino-cubano, nos dio una muestra de cómo eran sus canciones, sonaba bien, y estuvimos platicado ahí un rato largo, sobre las cervezas de Praga, sobre vivir en Europa, y cosas así...
Al día siguiente recorrimos Atenas, dentro de todo no es una ciudad muy grande, el problema es caminarla bajo el calorón de verano, de 45 grados. Fuimos temprano a todas las ruinas arqueológicas importantes, hicimos bien, porque se llena un chorro de gente... extrañamente el museo de la zona arqueológica estaba cerrado, de hecho un señor preguntó que cuándo abrían y la señora cuidando que nadie pasara dijo, NUNCA, creo que fue algún error de idioma... tal vez se refería a que no abrirían por el momento, o en unos meses, pero eso de nunca???!!! En fin, a nosotros sólo nos dio risa. Ese día también comimos algunos platos típicos de Atenas, o Grecia, una ensalada griega con un rico quesito feta, una ensalada de yogurth con pepino y cebolla, unos jitomates rellenos de cordero y una como lasaña de berenjena y otras cositas (que estaba más rica que los jitomates rellenos), al final nos dieron un postre de regalito, yogurth con duraznos y miel, sabía muy rico. Por la noche, al regresar al hostal, estaba el mismo encargado de la noche anterior, así que platicamos un poco más con él, Stephan, de Serbia, llevaba viviendo 10 años en Grecia, no podía salir de ahí todavía, y nos contó varias cosas sobre el lugar... la migración que hay hacia esos países, la entrada a la comunidad europea, el aparente beneficio que dan los euros, pero que en realidad las cosas eran muy inestables y además todo se había encarecido mucho, sobretodo la vivienda. Así, también nos contó sobre el momento caótico que se vivió durante las olimpiadas, en donde llegaba mucha gente sin reservaciones en hoteles u hostales, que todo había doblado su precio y que él tuvo que esconder a una chava abajo de as escaleras porque ya no había encontrado hostal... y al día siguiete una pareja con su bebé llegaron a pedirle alojamiento y que los acompañó bien lejos a encontrar un hostel... Era un señor muy amable y platicador, cuando le dijimos que somos mexicanos dijo ah Hugo Sanchez!! Acapulco!!! y nos preguntó sobre el clima, los lugares, las playas... así nos contó también sobre el negocio de los abrigos de pieles en Atenas, algo que suena un poco contradictorio por el calor y la gente que visita Atenas, pero al parecer sí tienen mucho éxito a pesar de sus precios altos y de que para qué te podría servir un abrigote en ese calorón????!!!
Para el siguiente día planeamos ir a la playa de Atenas, le preguntamos a Stephan del mejor lugar.... y ese será el siguiente post.
8.13.2007
de visas, aeropuertose impedimentos
Era 23 de Julio por la noche, el plan era llegar al aeropuerto en la noche, dormitar ahí y estar preparados para el check in a las 4:20, y así le hicimos, tomamos un tren que nos llevó al aeropuerto entre la lluvia y el frío, claro que yo era la única quejumbrosa sobre eso. Al parecer ese aeropuerto es nocturno, tienen tiendas, cafeterías y restaurantes abiertos las 24 horas del día, y hay mucha actividad durante la noche.
Gente con sleepings, acurrucados en las esquinas de las escaleras, cajeros automáticos o cerca de donde se documenta.
Por fin dieron las 4:20, nos formamos en la cola con destino Estambul, eramos de las primeras personas formadas... Llegamos al mostrador y el chavo que estaba haciendoel check in dijo, de México? a ver esperenme tantito, así que sacó su guía de visas y embajadas, y leyó como por 5 minutos hasta que le preguntó a su compañero de al lado que si los mexicanos necesitan visa para entrar a turquía y él le dijo, si, pero revisa en tu guía... volvió a revisar y salió corriendo al mostrador de la aerolínea a preguntar y regresó con una cara que nos dijo que nuestro viaje no sería como lo teníamos planeado...
No podíamos entrar a Turquía sin visa, debíamos de tramitarla y ver si nos la daban de casualidad el mismo día, entonces a posponer el boleto o el viaje. Claro que no nos agradó nadita... en ese momento teníamos que pensar en qué hacer, preguntamos si podíamos cambiar el destino y sí se podía pagando un poquito más... así que dijimos así de la nada, pues nos lanzamos a Atenas!!! Sin hostal u hotel, sin mapa, sin idea de nada. Lo malo fue que el vuelo era hasta las 2pm, y apenas eran las 4:30 am, así que el aeropuerto sería nuestra casa por una noche y día.
Agarramos lugar, y cuando empezaba a caer dormida tuve un llamado deja vú, y dije, algo importante pasará ahí en la cafetería-restaurante.
A los pocos minutos, el personal del aeropuerto se empezó a movilizar, llegaron unos paramédicos y comenzaron a colocar esas cortinas para cubrir un área donde atenderán a un paciente... después de 30 minutos salió en camilla un viejito, con oxígeno, pero al parecer no fue nada tan grave.
Así pasaron horas, entre frío, incomodidad y sueño logramos salir de Londres con dirección a nuestra primer aventura, Atenas.
Gente con sleepings, acurrucados en las esquinas de las escaleras, cajeros automáticos o cerca de donde se documenta.
Por fin dieron las 4:20, nos formamos en la cola con destino Estambul, eramos de las primeras personas formadas... Llegamos al mostrador y el chavo que estaba haciendoel check in dijo, de México? a ver esperenme tantito, así que sacó su guía de visas y embajadas, y leyó como por 5 minutos hasta que le preguntó a su compañero de al lado que si los mexicanos necesitan visa para entrar a turquía y él le dijo, si, pero revisa en tu guía... volvió a revisar y salió corriendo al mostrador de la aerolínea a preguntar y regresó con una cara que nos dijo que nuestro viaje no sería como lo teníamos planeado...
No podíamos entrar a Turquía sin visa, debíamos de tramitarla y ver si nos la daban de casualidad el mismo día, entonces a posponer el boleto o el viaje. Claro que no nos agradó nadita... en ese momento teníamos que pensar en qué hacer, preguntamos si podíamos cambiar el destino y sí se podía pagando un poquito más... así que dijimos así de la nada, pues nos lanzamos a Atenas!!! Sin hostal u hotel, sin mapa, sin idea de nada. Lo malo fue que el vuelo era hasta las 2pm, y apenas eran las 4:30 am, así que el aeropuerto sería nuestra casa por una noche y día.
Agarramos lugar, y cuando empezaba a caer dormida tuve un llamado deja vú, y dije, algo importante pasará ahí en la cafetería-restaurante.
A los pocos minutos, el personal del aeropuerto se empezó a movilizar, llegaron unos paramédicos y comenzaron a colocar esas cortinas para cubrir un área donde atenderán a un paciente... después de 30 minutos salió en camilla un viejito, con oxígeno, pero al parecer no fue nada tan grave.
Así pasaron horas, entre frío, incomodidad y sueño logramos salir de Londres con dirección a nuestra primer aventura, Atenas.
8.12.2007
De vuelta en la isla
Se acabó el viaje de 3 semanas por el este de Europa, creo que ha sido uno de los mejores viajes que he tenido, lleno de lugares interesantes, experiencias diferentes, gente interesante, tantas cosas que contar... posiblemente en los siguintes días escriba algunas narraciones de cosas que me ocurrieron... ahora me quedan otros días aquí en Londres y luego de regreso a la ciudad de la locura el DF.
Puedo decir que tomé más de 2000 fotos durante mi viaje, comí muy rico, intentando consumir cosas locales, recordé los baños por la mañana con agua fría...
... me dio mucho gusto saber que el inglés no es lo primero que entienden en Rumania, y que no es suficiente para comunicarse en Bulgaria, Atenas o Budapest...
... las experiencias en los medios de transporte siguen creando narraciones extraordinarias que luego publicaré... realmente nunca había pasado por tantas cosas en un tren.
... muchas cosas que contar que ni siquiera en mi libretita anoté...
Puedo decir que tomé más de 2000 fotos durante mi viaje, comí muy rico, intentando consumir cosas locales, recordé los baños por la mañana con agua fría...
... me dio mucho gusto saber que el inglés no es lo primero que entienden en Rumania, y que no es suficiente para comunicarse en Bulgaria, Atenas o Budapest...
... las experiencias en los medios de transporte siguen creando narraciones extraordinarias que luego publicaré... realmente nunca había pasado por tantas cosas en un tren.
... muchas cosas que contar que ni siquiera en mi libretita anoté...
7.23.2007
en lo que fue mi hogar
Sí, recorro las calles de Londres bajo la lluvia recuerdo esos momentos de soledad, de estres, de nostalgia de mucha tristeza, recuerdo las cosas que aprendí y viví, recuerdo las largas caminatas y siento que ya no soy la misma, las cosas han cambiado mucho en mi vida, ahora me rodea una eterna sonrisa, me siento segura de mis pasos, de mis ideas, de mis sueños, ahora me siento mayor.
Fue casi hace 2 años cuando dejé este país, cuando recuerdo que el sol invernal alumbraba mi regreso a México.
Ahora entre la lluvia, los charcos, los turistas me siento diferente, es extraño, siento que no me fui por mucho tiempo, pero me siento fuera de lugar, como si estuviera conociéndolo todo de nuevo.
Mañana iniciará mi aventura, el viaje que me trae tan emocionada, y luego volveré a Londres y veré qué viene a mi mente, mi futuro, mi vida.
Fue casi hace 2 años cuando dejé este país, cuando recuerdo que el sol invernal alumbraba mi regreso a México.
Ahora entre la lluvia, los charcos, los turistas me siento diferente, es extraño, siento que no me fui por mucho tiempo, pero me siento fuera de lugar, como si estuviera conociéndolo todo de nuevo.
Mañana iniciará mi aventura, el viaje que me trae tan emocionada, y luego volveré a Londres y veré qué viene a mi mente, mi futuro, mi vida.
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